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martes, 19 de junio de 2018

Denuncia inmediata. Jeffrey Eugenides

Denuncia inmediata

Jeffrey Eugenides

Un joven viaja por el mundo en busca de iluminación y se enfrenta a todo tipo de experiencias, no siempre agradables; una estudiante de origen indio seduce a un profesor buscando una salida desesperada a la situación de su familia; un poeta fracasado que ha encontrado trabajo en la editorial de un antiguo pornógrafo acaba dejándose arrastrar por la tentación del dinero y la América del pelotazo; un sexólogo tiene un perturbador encuentro sexual en una selva remota; un matrimonio que empezó por conveniencia acaba en desastre; un músico que toca el clavicordio se enfrenta a la dificultad de combinar su arte con su condición de esposo y padre y termina perseguido por unos cobradores de morosos; una chica decide quedarse embarazada sea como sea; una mujer visita a una vieja amiga a la que le están haciendo pruebas para saber si padece alzhéimer y le regala un libro que ambas adoraban en su juventud... Jeffrey Eugenides, que ha demostrado en tres novelas excepcionales –Las vírgenes suicidas, Middlesex La trama nupcial– su capacidad para ahondar en la complejidad de las relaciones humanas, continúa su exploración en esta envolvente colección de cuentos.

Jeffrey Eugenides es una extraordinario escritor. No es un escritor corriente sino sorprendente. Aunque no debiera sorprendernos porque sus personajes (algunos de ellos excepcionales por sus características de género o por su conducta insospechada) reflejan situaciones del mundo en que vivimos. Lo que ocurre es que Eugenides ve el mundo desde una perspectiva diferente a la que podamos tener en nuestra rutinaria vida. Y lo hace describiendo esta perspectiva desde un lenguaje literario.

Me gustó mucho "Middlesex" porque no había leído nunca una visión de un personaje que había vivido su vida como hombre y como mujer. Cuando vi la portada de "Denuncia inmediata" pensé que también me chocaría con algo inesperado. Lo más sorprendente es la propia portada porque, por muchas vueltas que le doy, no veo una relación entre la chcia del "can-can" armada de una katana y el contenido de ninguno de los diez cuentos del libro.

Dejando a un lado este aspecto formal, hay que señalar que los relatos están escritos en momentos muy distantes entre sí. En realidad (lo confesó el propio autor) estamos ante diez novelas cortas que se quedaron en distintos momentos en un cajón esperando su culminación. Y , como habrán visto en la sinopsis de la editorial, van de situaciones de lo más variado.

En mi modesta opinión son dos los relatos más relevantes: el que da título al libro y "Jeringa de cocina".
Como alguna vez ya he recomendado, empiecen ustedes leyendo el cuento final: una chica de dieciséis años, hindú, pero nacida en los Estados Unidos está aterrorizada porque sus padres pretenden seguir las costumbres ancestrales de su país de origen y organizarle el matrimonio. Para evitarlo seduce (a medias) a un patético profesor de Cosmología para así impedir la operación orquestada por su madre. Las consecuencias de su proyecto desesperado son calamitosas.

Lo de la jeringa y la cocina tiene su punto de humor surrealista y ácido. Una mujer soltera en la cuarentena, independiente y rica, siente de pronto la llamada de la maternidad y se da cuenta que su arroz está a punto de pasarse. Selecciona con cuidado un varón "dador" de semen y organiza, en el momento oportuno de su ciclo menstrual, una gran "fiesta de inseminación". Ya se imaginan lo de la jeringa guardada en la cocina. Lo que no pueden imaginarse es lo que Eugenides cuenta que ocurre.

Muchos de los relatos tienen que ver con algo que el autor confesó en una entrevista promocional del libro: "He visto conseguir el "sueño americano" y cómo se destruye". Es una visión aguda, penetrante de los valores de una sociedad. O, mejor dicho, del valor. El poderoso caballero, el dinero. Y cómo las conductas de los seres humanos, en lugar de llevarlos a conseguir su propio interés, lo arruinan.

Un libro que, como los anteriores, no puede dejar indiferente a ningún lector.

martes, 12 de junio de 2018

Selfies. Jussi Adler-Olsen

Selfies. 

Jussi Adler-Olsen

Cuando en un parque de Copenhague aparece el cuerpo sin vida de una mujer mayor, el comisario Carl Mørck recibe el encargo de esclarecer ese asesinato brutal, cuyas circunstancias parecen estar relacionadas con otra muerte sucedida años atrás. 
Al  mismo  tiempo,  un  asesino  en  serie  se  dedica  a  atropellar a mujeres jóvenes. Por si fuera poco, las instancias superiores del Departamento Q están todo menos contentas con el bajo porcentaje de resolución de casos y se plantean suprimir gran parte de la financiación del departamento. 
Además, Rose, ayudante de Carl Mørck y pieza fundamental de su equipo, pasa por un mal momento. 
Vive atormentada por recuerdos de acontecimientos espeluznantes de su pasado que la obligan a ingresar en un hospital psiquiátrico. 
¿Qué tienen que ver con todo esto una trabajadora social resentida, Anne-Line Svendsen, y tres jóvenes muy atractivas y obsesionadas con su apariencia, Michelle, Jasmin y Denise, que se conocen en la sala de espera del despacho de Svendsen y para inmortalizar el momento se hacen un selfie.

Estamos ante una novela negra de una serie. Eso hay que decirlo de entrada porque, aunque la editorial pueda asegurarnos que todas las siete novelas pueden leerse independientemente, eso no es del todo exacto. Conviene saber, antes de empezar la lectura, que estamos ante unos personajes que pertenecen al Departamento Q de la policía de Dinamarca y que este Departamento se creó para que los jefes se quitaran de encima al subcomisario Carl Mørck, el protagonista. La forma de silenciarlo es enviarlo al sótano de la Comisaria a resolver casos no resueltos; algunos de un pasado lejano cuando aún no existía el ADN. 
También es oportuno conocer que Jussi Adler-Olsen ha tenido tanto éxito con esta serie porque ha sabido elegir unos compañeros de viaje de Carl Mørck que son un poco "frikis" pero que, para los lectores, resultan entrañables: Assad, un sirio que realmente no pertenece a la policía y que no termina de dominar el idioma danés; Rose, una policía enormemente eficaz pero con problemas psicológicos serios por culpa de un padre maltratador y Gondon que, en contra lo que podría parecer por el nombre, es un policía delgado y serio que, hasta llegar al Departamento Q, no había demostrado su enorme valía.

Centrado mínimamente el elenco de la serie, vayamos a esta novela en concreto. Aquí Jussi Adler-Olsen nos regala tres tramas diferentes en un sólo texto.

Una viene de antiguo, es decir que pertenece a una trama transversal de toda la serie y es el misterio de cómo y quién mató al padre de Rose.

Otra es una trama singular que quizás sorprenda a todos aquellos que tienen idealizada la sociedad superprotectora socialdemócrata danesa. Especialmente a aquellos que aspiran a construir "en novo" un Estado "como el de los países nórdicos". Si leen esta novela verán que no es oro todo lo que reluce y que hay muchos ciudadanos que usan y abusan de un sistema social muy costoso. El personaje de Anne-Line Svendsen es fantástico. Se trata de una funcionaria soltera y harta de ver a niñatas que alegremente se aprovechan del sistema social para no dar palo al agua. Cuando se le diagnostica un cáncer de pecho, se desborda el vaso de su infelicidad y decide simplemente... matarlas una a una.

La tercera trama es la que inicia la novela: el asesinato de Rigmor Zimmermann en el Parque Kongens Have de Copenhague que tiene una conexión con un antiguo caso del Departamento Q.

Parece un poco lioso, pero no lo es.  Jussi Adler-Olsen escribe sin complicarle demasiado la vida al lector. Algún crítico ha dicho que su estilo es el de las novelas para adolescentes. Yo no diría tanto, pero no es literatura para minorías.

Si sois seguidores de la serie, no os podéis perder esta séptima entrega. Por cierto, el título
está un poco cogido por los pelos porque selfies, selfies tampoco hay muchos ni son trascendentes para la trama.

Tiene que ser aquí. Maggie O'Farrell

Tiene que ser aquí. 

Maggie O'Farrell

Daniel Sullivan y Claudette Wells son una pareja atípica: él es de Nueva York y tiene dos hijos en California pero vive en la campiña irlandesa; ella es una estrella de cine que, en un momento dado, decidió cambiar los rodajes por la vida en el campo, la fama por el anonimato. Ambos son razonablemente felices.
Sin embargo, esta idílica vida, trabajosamente construida entre los dos, se tambaleará cuando Daniel conozca una inesperada noticia sobre una mujer con la que había perdido el contacto veinte años atrás. Este hallazgo desencadenará una serie de acontecimientos que pondrán a prueba la fortaleza de su matrimonio.
Tiene que ser aquí cruza continentes y atraviesa husos horarios siguiendo a un heterogéneo grupo de personajes durante varias décadas para trazar el extraordinario retrato de una pareja, de las fuerzas que la unen y de las presiones que amenazan con separarla. Una epopeya íntima y cautivadora sobre aquello que abandonamos y aquello en lo que nos convertimos mientras buscamos nuestro lugar en el mundo.

Hasta aquí es lo que dice la editorial Asteroide en su página web. Todo tiene que ser aquí y todo está bien. Pero la experiencia como consumidores nos ha enseñado que si preguntamos al frutero si los melocotones están su punto, siempre, siempre indefectiblemente nos dirá que sí. Que son buenísimos.

Les voy a decir mi parecer como simple lector. Primero: esta es una autora muy buena. Me entusiasmó su "Instrucciones para una ola de calor" y me apetece mucho leer "La extraña desaparición de Esmme Lennox" pero esta novela que acabo de terminar, he estado a punto de no terminarla.

Tiene un arranque fantástico, tanto desde el punto de vista del continente como del contenido. Los dos primeros capítulos obligan a que sonrías a lo largo de toda su lectura. Pero, de pronto, parece que la autora se ha propuesto que subas a la montaña. "Mis lectores no son unos simplones a los que hay que darles potitos. Tienen que hacer el esfuerzo de leerme". Algo así debe haber pensado cuando empiezan a aparecer personajes y personajes que no sabes de donde salen, que viven en momentos cronológicamente diferentes (a veces en un mismo capítulo y ¡tiene veintisiete!) y la historia es narrada desde perspectivas distintas: primera persona, tercera persona, narrador omnisciente, etc. etc. El núcleo de la novela es una especie de laberinto en el que es muy fácil perderse. Sólo hasta el final no empieza a embocar una narración que es coherente con todos los personajes y las situaciones.

Una lástima. Quizás si no hubiera alambicado tanto la narración podría apreciarse mejor lo excelente escritora que es.

martes, 5 de junio de 2018

Encuentro en la Rue Laugier. Anita Brookner

Encuentro en la Rue Laugier. 

Anita Brookner

Tras la muerte de su madre, Maud Gonthier, Maffy encuentra un cuaderno entre los objetos personales de la fallecida. En él hay escritas una receta de cocina, una corta lista de libros, la frase con que Proust inicia «En busca del tiempo perdido»: «Durante mucho tiempo me he acostado temprano» y una anotación intrigante: «Dames Blanches. La Gaillarderie. Place des Ternes. Sang. Edward». A partir de esa nota críptica, la narradora reconstruye la vida de su madre, en especial los hechos ocurridos en la rue Laugier y que determinaron su trágico destino.
Saltamos a 1971. Maud Gonthier esperaba que las vacaciones de aquel año no fueran diferentes de las anteriores. Pero la presencia de un joven inglés trastorna todos sus planes. Rendida ante el encanto de Tyler, Maud escapa a París donde la pareja comparte su vida con Edward Harrison, un joven desconcertado ante su destino y la llegada a la adultez.
Tras la calculada desaparición de Tyler, Maud acepta casarse con Edward. Sin embargo, sobre el matrimonio planeará siempre el recuerdo de Tyler.

No hay mucho más que explicar del argumento de la novela. En realidad la trama no tiene mucha importancia porque a Anita Brookner lo que le interesa es describir con minuciosidad (a veces algo agobiante) la psicología de Maud, la protagonista, de su madre Nadine, de la hermana de ésta Germaine. ¿Por qué las tres actuaron en contra de corazón y a favor de las estrictas reglas burguesas de su mundo?. Este es el intríngulis de la novela. Los hombres: Tyler, Edward o el padre de Nadine son secundarios (también infelices y sujetos a su propio destino) en un relato con caracteres claramente autobiográficos.

Anita Brookner ganó el Booker Price con su primera novela "Hotel du Lac" en 1984 y, a partir de ahí fue construyéndose una merecida fama literaria. Sus protagonistas son casi exclusivamente femeninos siempre en tensión entre dos escenarios: el de sus sueños y deseos románticos insatisfechos y el de la rutinaria y gris realidad. 
Es una autora que ella misma se califica como "la persona más solitaria del mundo" y el tema de la soledad (impuesta en el caso de Nadine, la madre, que queda viuda muy joven, o voluntaria como en el caso de la protagonista) es una de las claves de la novela. Hay una frase curiosa que le dice Nadine a su hermana Germaine:
"Deseo que se case. (Se refiere a Maud) Si la viera casada, yo podría hacer mi propia vida. Mi vida, tal como es, sería más fácil. Yo la quiero, y ella me quiere, pero no nos hacemos bien; nos producimos soledad mutuamente. Yo no quiero que se quede conmigo. No soy una buena influencia para ella."

Los personajes se producen "mutuamente" soledad.
Esta soledad, en todos los personajes femeninos, es el castigo por haber actuado, una vez en sus vidas, por sus impulsos ignorando la moral de la sociedad burguesa y el "decoro". Por tener un comportamiento "inadecuado" aunque sólo fuera por un instante.

Pero esta transgresión contiene el placer del recuerdo, rememorándola una y otra vez.

En un momento determinado, Maud le pregunta a su madre por qué no le impidió que se fuera con Tyler. Su respuesta es impresionante:
"Te dejé ir porque… porque no puedo brindarte mucho, no tanto como lo que tienen en general las chicas de tu edad, y porque eres una buena chica, y porque te casarás y te asentarás, y después viviremos todos felices. Por lo menos es lo que deseo. Quise que tuvieras lo que yo no tuve nunca. Oh, fui bastante feliz como esposa, pero sabía que me había perdido algo, cariño —sí, ya lo sé: siempre has sido dócil, has sido una buena hija—. Pero Maud, cuando llegues a tener mi edad te darás cuenta de que ser una buena hija no es suficiente, o no debería serlo. Una mujer debe tener la oportunidad de portarse mal de vez en cuando."

Si quiere leer todo un tratado de psicología femenina, por favor, lea a esta autora


domingo, 27 de mayo de 2018

La isla de las mil historias. Catherine Banner

La isla de las mil historias
Catherine Banner

Una pequeña isla perdida en el Mediterráneo, entre Sicilia y el norte de África, es el escenario imaginado por Catherine Banner para desarrollar esta cautivadora alegoría sobre la radical transformación de Europa durante los últimos cien años. 
La historia comienza con la llegada a Castellamare de Amedeo Espósito, un joven originario de Florencia que viene a ocupar el puesto de médico permanente en ese remoto peñón, donde el tiempo parece haberse detenido antes de la primera guerra mundial. Allí establecerá su hogar e iniciará una larga saga cuyos miembros, hábiles narradores de historias, transmitirán de generación en generación los secretos de la familia y los avatares de un siglo vertiginoso y convulso.
Aunque Amedeo desembarca dispuesto a realizar su tarea con seriedad y rigor, un hombre inquieto y curioso como él no puede sustraerse al hechizo de la isla. Así pues, cuando surge la oportunidad de comprar el abandonado bar del pueblo, el joven doctor ignora que aquella «casa al borde de la noche», como se la conoce por estar ubicada en un sitio impresionante frente al inmenso mar, será un punto de inflexión en su vida y se convertirá en el centro social de Castellamare. Desde ese mirador privilegiado, Amedeo y su esposa Pina, una isleña inteligente y hermosa, verán transcurrir los acontecimientos más significatIvos de su pequeño mundo.

Esta es la "ópera prima" de Catherine Banner, una profesora de Instituto de Durham que hasta ahora había escrito una saga de novelas para adolescentes tipo videojuegos con talismanes y todo ésto. No está nada mal como debut. Como habrán visto en la sinopsis, la historia se desarrolla en una pequeña isla imaginaria de 8 Km de larga situada, más o menos, cerca de la verdadera isla de Pantelaria, entre Sicilia y Túnez. Conoce bien Italia a pesar de haber nacido en Cambridge porque actualmente vive en Turín. 

Es una novela que sienta bien. Sobre todo en verano en una hamaca en la piscina o en la playa. Se lee con facilidad y los personajes se hacen apreciar. Tiene la suficiente capacidad de atraer el interés del lector sin ser exactamente adictiva.

Un buen entretenimiento correctamente construido.  


miércoles, 23 de mayo de 2018

El Orden del Día. Éric Vuillard

El Orden del Día

 Éric Vuillard

Como tantos otros nacidos en la década de los cuarenta, mi idioma extranjero preferido es el francés. En la escuela los curas nos decían que era "la lengua diplomática" como si eso fuera una motivación que nos moviera alocadamente a tragarnos a Racine. Pero algo quedó de esta francofilia que me lleva a leer todos los Premios Goncourt. Algunos me han gustado mucho y otros, nada.
Éric Vuillard es de los que me han gustado mucho. Es un poeta, cineasta, guionista y escritor que ganó este premio el año pasado. La mayoría de sus obras son de tipo épico e histórico.

"El orden del día" se refiere a una reunión especial que tuvo lugar el 20 de febrero de 1937 en el Reichstag, el Parlamento alemán. A esta reunión habían sido convocados veinticuatro grandes empresarios de la industria y las finanzas. Algunos de ellos con apellidos muy conocidos. Pero eso es secundario. Lo que sí nos sonarán son los nombres de las empresas que dirigían:
BASF, BAYER, AGFA, OPEL, iIG. FARBEN, SIEMENS, ALLIANZ, TELEFUNKEN, KRUPP, VARTA...

Los recibió el Presidente del Parlamento, Hermann Göring, que inmediatamente se refirió a las próximas elecciones del 5 de marzo. "Urge terminar con la inestabilidad del régimen; la actividad económica requiere calma y firmeza. Si el partido nazi alcanza la mayoría, estas elecciones serán las últimas en los próximos diez años; e incluso en los próximos cien años".
A continuación les presentó al Canciller Adolf Hitler que reiteró lo dicho por Göring añadiendo que se reprimiría a los sindicatos y cada empresario sería el Fürher de su propia empresa. Les habló de sus planes durante media hora y, cuando ya se había marchado, el Presidente del Parlamento les pidió "pasar por caja" para financiar a su partido que no tenía ni un clavo. Todos respondieron.


Escribe Vuillard:
"Los 24 son el clero de la gran industria y se mantienen allí impasibles cómo 24 calculadoras en las puertas del infierno."

Este es el inicio del libro.

Después se relatan los momentos cruciales de la historia de una locura de poder y sumisión. También de mentiras, propaganda y enormes errores de comunicación.

La visita de Lord Halifax a Hitler. Toda una pantomima. Y Vuillard saca del baúl de la historia una carta que este Ministro de la Guerra la escribe a su Jefe de Gobierno Stanley Baldwin:


"El nacionalismo y el racismo son fuerzas pujantes pero no las considero ni contra natura ni inmorales. No me cabe duda de que estas personas odian de verdad a los comunistas y le aseguro que nosotros de estar en su lugar sentiríamos lo mismo" tales fueron las premisas de lo que todavía hoy llamamos política de apaciguamiento.

Luego viene la bochornosa claudicación ante Hitler del Canciller de Austria Kurt von Schuschnigg en Berghof el 12 de febrero de 1938 que no sirvió absolutamente para nada porque el Fürher hacía tiempo que había decidido invadir el país que le vió nacer, pasándose por el forro constituciones, leyes y cualquiera que se opusiera a su megalomanía.

Pero ¡las vueltas que da la vida!. Tras la invasión de Austria (enmascarada de una "invitación" al ejército alemán) Kurt von Schuschnigg cumplirá 7 años de cárcel bajo el Tercer Reich y luego será liberado por los aliados y terminará sus días como un católico modelo en la universidad estadounidense de Saint Louis como profesor de Ciencias Políticas. Él que anuló todas las libertades de Austria,

Parece todo increíble.

Así, paso a paso, Vuillard va describiendo con multitud de anécdotas históricas (pero poco conocidas) todos los errores que se cometieron por minusvalorar a un monstruo.

Por ejemplo :
El opulento almuerzo que el Primer Ministro inglés Neville Chamberlain dio en Downing Street al recién nombrado Ministro de Exteriores del III Reig Joachim von Ribbentrop en el mismo momento en que Alemania invadió Austria.

Cómo la llegada de los tanques a Viena se retrasó un día porque quedaron atascados en la carretera. Al final tuvieron que cargar en trenes a los tanques de los vehículos blindados.

Todo parece un espectáculo de Hollywood .Industria que, por cierto, ya tenía preparados cientos de uniformes nazis antes de que Hitler entrará en Viena.

Dice con gran acierto Vuillard:
Los documentos fílmicos de entonces han pasado a ser nuestros recuerdos merced a un espantoso sortilegio la guerra mundial y su preámbulo y son arrastrados a esa película infinita en la que no se distingue ya el verdadero falso. El Reig ha contrató a más cineastas, montadores, cámaras, técnicos de sonido, directores cinematográficos que cualquier otro. 
Cabe decir que,  hasta la entrada en conflicto de rusos y norteamericanos, las imágenes que poseemos de la guerra las dirigió hasta la eternidad Joseph Goebbels.

Seis meses más tarde el 29 de septiembre de 1938 se celebra en Múnich la famosa conferencia y como si las ambiciones de Hitler pudieran detenerse ahí, le venden Checoslovaquia a precio de saldo

Lo que nadie dice es que, justo antes de la invasión de Austria, se produjeron más de 1700 suicidios en una sola semana.

Un libro muy bien documentado,  inflexible en la visión de la realidad y lleno de sorpresas.  Se lee en un suspiro porque, además de apasionante, es corto. 

Muy recomendable. 
















martes, 22 de mayo de 2018

La mujer del pelo rojo. Orhan Pamuk

La mujer del pelo rojo

Orhan Pamuk

La última y maravillosa historia del Premio Nobel turco. Una novela con muchas caras como luego comprobaremos.

Cem Bey es hijo de un farmacéutico de ideas marxistas que abandona a su familia. Cem crecerá atormentado por su ausencia, anhelando su presencia.
El y su madre quedan en una situación económica difícil y durante el verano de 1986, con diecisiete años se pone a trabajar de ayudante de pocero en el pequeño pueblo de Öngören, cerca de Estambul.

El maestro pocero Mahmut Usta se convierte en la figura paterna que siempre había estado esperando. Es un hombre carente de estudios pero que ha leído el Corán y de niño ha escuchado los relatos orales de los poetas ambulantes. La historias que le cuenta a Cem son una recreación personal de ambas fuentes.
Entre estas historias está la de Rostam y Sohrab. Es una historia milenaria persa llamada Shahnamech. Una leyenda con mucho parecido a Edipo Rey de Sófocles, sólo que en lugar de ser el hijo el que mata al padre (y se casa con la madre, todo ello sin saberlo) es el padre Rostam, el que mata al hijo Sohrab.

Estas historias de destinos ineluctables sembradas en el alma de un adolescente desconsolado por la ausencia del padre (al que ama y al mismo tiempo detesta) van a marcar para siempre a Cem.

La segunda cosa que lo marcará es el descubrimiento del amor y el sexo en la persona de Gülcihan, la mujer el pelo rojo. Una mujer que casi le dobla la edad y que pertenece a un grupo de cómicos que, en aquel verano en Öngören, precisamente representan la historia de Rostam matando a su hijo Sohrab.

Esa pasión y su relación con el pocero son el inicio de una serie de acontecimientos concatenados que culminan en el momento presente.

La novela tiene tres partes: las dos primeras están narradas en primera persona, el protagonista Cem Çelik, y la tercera por la mujer de rojo.

Pamuk es un gran maestro del relato. Su novela es casi una historia policíaca que mantiene tensa la atención y el ánimo del lector como si se tratara de una narración oriental milenaria pero que se desarrolla en nuestros días en una Turquía sacudida por las contradicciones de todo tipo.

Si bien se cierto que el núcleo de la historia es la relación (universal y extraña) entre el padre y el hijo, todo lo que envuelve este conflicto abarca un universo de temas. 

Ces termina siendo un ingeniero geólogo pero su deseo secreto (que se supone es el del propio Pamuk) es escribir una historia especial:

"De haberme convertido en escritor me habría gustado componer algo como esta obra monumental e Intemporal que todo lo abarca donde cada detalle estaba justificado (se refiere a la leyenda persa y a la leyenda griega) qué unas veces conseguía emocionarme o entristecerme con su humanidad y otras veces me sorprendía y me dejaba anonadado"

Pamuk lo consigue con las peripecias de sus personajes basculando continuamente entre el remordimiento y la culpa.

Un par de párrafos sobre la figura y la necesidad de la presencia del padre:

"Todos queremos un padre fuerte, resuelto que nos diga lo que podemos y no podemos hacer. Es porque quizá nos cuesta tanto decidir y diferenciar que es ético y justo de lo que es pecado y está mal o porque necesitamos en todo momento que nos tranquilicen diciéndonos que no somos culpables ni pecadores. Necesitamos siempre que este padre esté ahí o solo lo queremos cuando estamos confusos o angustiados cuando todo se desmorona a nuestro alrededor"

Eso lo piensa Cem, el protagonista.

Lo que piensa su hijo Enver:

"Cuándo creces sin padre piensas que el mundo no tiene centro ni fin y te crees que puedes hacer cualquier cosa pero al final te das cuenta de que no sabes lo que quieres intentas encontrar algo en lo que centrarte un sentido a tu vida alguien que te diga no"

Otro aspecto muy importante descriptivo de la cultura turca es el papel de la mujer. Dice "la mujer del pelo rojo":

"Tanto si los padres mataban a los hijos como si ocurría al revés los hombres siempre salían victoriosos y lo único que yo podía hacer era llorar"

Y todo ello bien ambientado en una sociedad tensionada entre una clase occidentalizada, laica y progresista y otra asiática, tradicional y religiosa. Turcos que quieren entrar en la UE y turcos que se aferran al pasado oriental.

En estas circunstancias la historia de parricidio, filicidio, el tabú del incesto que muestran las historias de Edipo y Rostam son algo más que delitos. Son actos que van directamente a destruir los pilares de la civilización.

Pamuk no cree en ese destino del que los hombres no pueden escapar. Ese destino tan querido por los mitos y las leyendas. Pero sí que cree que, cuando estos mitos nos llegan a obsesionar, pueden empujarnos a conductas fatales.

Me gustaría poder reflejar con mejores palabras los sentimientos que despierta la lectura de esta novela y la conmoción que nos sacuden los acontecimientos que en ella se narran, pero no puedo. En primer lugar por poca capacidad y, por otra, porque temo revelar una maravillosa trama que merece ser descubierta en privado por cada uno de los lectores.

Simplemente un libro maravilloso


sábado, 19 de mayo de 2018

Las hijas del capitán. Maria Dueñas


Las Hijas del Capitán
Maria Dueñas

Las Hijas del capitán
Maria Dueñas


Nueva York 1930. La pequeña casa de comidas "El Capitán" arranca su andadura  en la calle Catorce, uno de los enclaves de la colonia española que por entonces reside en la ciudad.

La muerte accidental de su dueño, Emilio Arenas, obliga a sus hijas veinteañeras a asumir las riendas del negocio mientras en los tribunales se resuelve el cobro de una prometedora indemnización.
Abatidas y acosadas por la urgente necesidad de sobrevivir, las temperamentales Victoria, Mona y Luz Arenas se abrirán paso entre rascacielos, compatriotas, adversidades y amores, decididas a convertir un sueño en realidad.

Hace casi diez años María Dueñas, una profesora de Lengua y Literatura de la Universidad de Murcia, consiguió vender varios millones de ejemplares de su primera novela "El tiempo entre costuras". Fue un gran logro que luego pasó a la pequeña pantalla como serie.

Tras esta entrada triunfal la escritora intentó repetirla con dos obras más pero sólo lo consiguió a medias. Este es el cuarto intento y realmente se ha esmerado en tratar de conseguirlo: Buena documentación histórica, personajes bien identificados, cuidado esmerado en la escritura, un marco poco corriente (la colonia de españoles, unos 30.000, en el Nueva York que trataba de sobrevivir al crack del 29 y que ella conoce bien) y una trama clásica de luchas entre víctimas y depredadores.

Está claro que está de moda destacar el papel de la mujer. Ya era hora. Aún hay un largo camino a recorrer para la igualdad de géneros y que nos desprendamos de una vez por todas del machismo hispánico. Las estadísticas no engañan: la mayoría de los lectores son mujeres y también surgen cada día más autoras en la literatura. Por eso me pareció una gran idea que las tres protagonistas Victoria, Mona y Luz no aparecieran como es lo usual (y más en aquella década de los 30) como secundonas o supeditadas a uno o varios hombres. Si están supeditadas a alguien, es a su madre, Remedios, que encarna todo lo tradicional de la cultura hispánica. Aman a esta pobre viuda pero desean ardientemente que las deje volar.

¿Ha conseguido Maria Dueñas superar el listón de aquel primer éxito?.
En mi modesta opinión, sólo a medias.

Si está muy bien documentada, si los personajes tanto principales como secundarios (la monja Sor Lito, el frustrado cantante de tangos Fidel son aciertos plenos. Incluso la inclusión en la trama de Don Alfonso de Borbón es un buen tanto) ¿qué es lo que no acaba de redondear la narración?. Quizás la fluidez del texto. La novela empieza muy bien con una excelente descripción del ambiente y de las hijas del capitán, pero poco a poco va languideciendo y el texto empieza a pesar. Hay una sacudida cuando se aceleran los acontecimientos y el malo Mazza (verdaderamente "malo de película") las coloca al borde del desastre total. Vuelve a discurrir la narración con poca fluidez hasta el final que, en contra de lo que quizás barruntábamos, es muy bueno.

En un momento en que las hijas del capitán sueñan con el éxito artístico una empresaria de teatro les dice:
"Lo que la inmensa mayoría de ese público busca no es arte soberbio, sino purito entretenimiento: funciones que les permitan pasar un buen rato, que los saquen del cansancio y los problemas de todos los días y después les hagan volver a casa con una sonrisa bien plantada en mitad de la cara para echarse a la cama a dormir"

Creo que Maria Dueñas nos ha ofrecido una novela que es exactamente ésto

lunes, 14 de mayo de 2018

Mi madre. Richard Ford

Mi madre

Richard Ford





El acto y el ejercicio de abordar la vida de mi madre es, por supuesto, un acto de amor. No debe pensarse que mi incompleto recuerdo de esa vida o mi conocimiento insuficiente de los hechos son demostraciones de amor incompleto. Amé a mi madre como lo hace un niño feliz, sin pensarlo, sin dudas. Cuando me hice adulto y nos conocimos como adultos, nos tuvimos un gran respeto; podíamos decir «te quiero» cuando parecía necesario para aclarar las situaciones, pero sin detenernos en ello. Ahora eso me parece perfecto, "

Este pequeño párrafo describe muy bien el tono y la finalidad que tenía Richard Ford cuando escribió este pequeño libro. Sólo tiene setenta páginas y se nota que el autor no quiso hacerlo de otra manera. Únicamente es una muestra más de amor hacia un ser humano al que amó total y absolutamente sin ninguna fisura.

Richard Ford me encanta porque hace que el oficio de escritor parezca fácil. Parece como si cualquiera pudiera hacerlo como lo hace él: directa y sencillamente. Naturalmente no es así. Escribir con esa fluidez y verosimilitud que te impacta desde las primeras frases, es algo muy difícil.

No creo que nadie que lea este libro pueda olvidarlo como una lectura más sin importancia.
Ford, poniéndose él en el papel de hijo, nos coloca a nosotros inmediatamente en idéntica situación. Todos tenemos o hemos tenido madre. Nos habremos llevado bien, mal o regular con ella pero no cabe ninguna duda de que ha sido para cada uno de nosotros alguien especial. Una madre nunca es una mujer como las otras.

Siendo aún un niño, una vecina le preguntó un día quién era su madre y él se lo dijo. La vecina contestó: "Ah, esa morena guapa y vivaz". Y él quedó asombrado. Por vez primera veía a su madre con los ojos de otro. Su madre era una mujer "guapa y vivaz".

Richard Ford en ningún momento pretende saberlo todo sobre su madre. Ni tampoco lo que en realidad pensaba. La narración está trufada de dudas y suposiciones. Eso le da autenticidad. Tampoco pretende ponerla en un pedestal ni esconder sus errores.

¿Qué es lo que hace?. Describirla así:
"Se llamaba Edna Akin, y había nacido en 1910, en un rincón perdido de Arkansas que entonces aún era una tierra dura, donde apenas diez años antes forajidos y atracadores formaban parte del paisaje. Esta es la historia de esa niña a quien su madre —la abuela de Richard Ford— hizo pasar por su hermana cuando abandonó a su marido y se fue a vivir con un hombre mucho más joven. De esa superviviente que se casó con un viajante —los dos eran muy jóvenes— y, antes de tener hijos y echar el ancla, vivió quince años en la carretera, ligera de equipaje, en un puro presente.
Una mujer que se quedó viuda a los cuarenta y nueve años, que fue entonces de un trabajo a otro para mantenerse y mantener a su hijo adolescente, que nunca pensó que la vida era otra cosa que lo que le había tocado vivir…"

Las setenta páginas pasan com un suspiro y leyéndolas no puedes por menos que sentir el amor que rezuma en cada una de sus frases. Y es entonces cuando no puedes hacer otra cosa que evocar tu experiencia y el amor que sentistes por la mujer que te dio la vida.

Una pequeña maravilla.


viernes, 11 de mayo de 2018

Fractura. Andrés Neuman

Fractura

Andrés Neuman

Andrés Neuman es un hispano-argentino que, en el 2009 ganó el Premio Alfaguara con su "Viajero en el tiempo" . La novela en la que demostró que era capaz de escribir para lectores poco convencionales porque la complejidad de sus textos y la estructura de la narración pueden desconcertar al más pintado.

Aquí vuelve a sorprendernos con una narración que se sale de todo lo previsible. El protagonista es Yoshie Watanabe un japonés superviviente de la bomba de Hiroshima que acaba con su padre. El resto de su familia, su madre y sus dos hermanas, perecen en la bomba de Nagasaki.
La novela transcurre entre estos horrores nucleares y el espanto de Fukushima. Entre su niñez y su jubilación.

¿Y el resto de las 500 páginas?

Transcurre en el cosmopolitismo más absoluto- Siempre, en cada página hay el contrapunto del mundo nipón pero la acción transcurre entre países, lenguas y relaciones amorosas. Un país (Francia, Estados Unidos, Argentina y España), tres lenguas (francés, inglés y español) y tres mujeres (Violet, Lorrie, Mariela y Carmen). Junto a la inaprensible cultura japonesa se juntan todos estos puntales de seres, lenguas y conflictos.

Watanabe no habla mucho de sí mismo. Los capítulos en los que se narra su historia están escritos desde un observador omnisapiente. Sabemos gota a gota cosas porque las cuatro mujeres nos brindan la vivencia que han tenido con él. Neuman juega (a veces peligrosamente para la credibilidad de la historia) con esas personalidades tan distintas y se recrea en las contradicciones de las narradoras y en la complejidad de cada uno de los idiomas. ¿Terminamos de conocer a Watanabe cuando cerramos la última página?. No del todo.

Como en "El viajero en el tiempo" Neuman hace alarde de su técnica literaria para envolvernos en la complejidad de su mundo.

Es cierto que algunos juegos con los idiomas no nos aportan nada sustantivo sobre la historia. También lo es que las narradoras a veces nos aburren un poco con sus opiniones personales y subjetivas sobre su vida, su trabajo o su visión de la realidad. Pero si superamos estos pequeños escollos y resistimos la tentación de abandonar, concluiremos que es una novela muy completa. Difícil pero atractiva a la vez
Un reto.



martes, 17 de abril de 2018

La mujer en la ventana. A. J. Finn

La mujer en la ventana

A.J. Finn

A. J. Finn es el seudónimo de Dan Mallory, un editor que se ha lanzado a escribir ésta su primera novela que ha tenido bastante éxito. La escribió (como confiesa en una entrevista que le hicieron en "eldiario.es") después que fuera diagnosticado de un trastorno bipolar con el que sufrió bastante y cayó en depresión.
Tras superarlo decidió escribir sobre un trastorno diferente pero igualmente inhabilitante: la agarofobia. El miedo a los espacios abiertos.

¿De qué va la novela?. Seguro que recuerdan "La ventana indiscreta" de Alfred Hitchcock. En ella James Stewart está inmovilizado en su casa por culpa de un accidente en una pierna y pasa su abrumador ocio espiando los vecinos por la ventana. Primer punto de referencia. También recordarán "Sola en la oscuridad" en la que la maravillosa Audrey Hepburn con su ceguera nos mantenía en tensión durante la hora y tres cuartos de la película. Segunda referencia. Más recientemente, en 2013, pudimos ver "La mejor oferta" de en la que Sylvia Hoeks sufre de agorofobia. Esta referencia cinematográfica se acerca más a la novela de Finn que, por cierto, tiene todos los números para convertirse en un guión de un thriller.

Pero vayamos al grano. Ann Fox, una psicóloga de niños y adolescentes, hace diez meses que vive encerrada sola en un caserón enorme. Sufre de miedo a los espacios abiertos. Miedo que, en cuanto sale de casa, se transforma en pánico y éste en pérdida de conciencia. Por eso no sale. Ni siquiera a una terraza selvática que tiene en el ático o al jardín trasero de su casa.

Se entretiene espiando a los vecinos de su calle. Lo sabe prácticamente todo de ellos. Y no se limita a observarlos, sino que también los fotografía. Una buena cámara tiene un visor tan potente o más que unos buenos prismáticos.

Su segunda afición son las botellas de Merlot. Puede traginarse hasta tres o cuatro al día mezclandolas aleatoriamente con pastillas antidepresivas, hipnóticas y de todo tipo.

La tercera afición son las películas en blanco y negro. Hay numerosísimas referencias a algunas bien conocidas. Finn sabe de lo que habla.

La combinación de estas aficiones es fatal cuando has de convencer a alguien de que has visto o has oído algo que no deberías haber visto u oído. Y más cuando su psiquiatra sabe que diariamente hablas con tu marido y tu hija que murieron en un accidente que fue el desencadenante de todo.

El thriller está servido a partir del momento en que Anna ve por la ventana como alguien asesina a su vecina.

Es una novela trepidante que te interesa desde el principio, Las tres referencias cinematográficas que he escrito al principio de esta referencia, también nacieron primero como novelas de misterio. Y es que ha de ser muy difícil mantener la atención del lector o del espectador cuando el protagonista está limitado o impedido. Hay que echar mano de todos los recursos y Finn lo hace bastante bien.

¿Pegas?. No siempre mantiene el ritmo. Sobran un 30 % de páginas que, de suprimirse, mejorarían bastante la lectura que, a veces, pesa un poco.



domingo, 1 de abril de 2018

No digas noche. Amos Oz

No digas noche

Amos Oz

Amos Oz es un poeta y, además, un hombre sabio que conoce los secretos de las relaciones entre los seres humanos. Sus libros van de ésto y de las tensiones entre el pasado y el presente de Israel. Las relaciones son intemporales y transversales. La que se refleja aquí, la relación entre Noa y Teo, se puede dar en cualquier lugar y espacio temporal. Es una relación que conozco bien. El marco de sus narraciones es singular. Difícilmente podrían darse fuera de Israel. Una tierra dura, tensionada, pluricultural, con una sociedad en la que la solidaridad es una necesidad para la supervivencia.

De todo ésto va "No digas noche". Un título que no tiene una relación directa con la narración. Es una anécdota que cuenta  Teo el protagonista que en su juventud luchó contra los ingleses y los árabes. En su equipo había un rastreador beduino que trabajaba maravillosamente por la noche. Le llamaban así: "Noche". Pero sólo a sus espaldas. No se puede llamar noche a un árabe porque es nombre de mujer: Laila. Bonito ¿verdad?.

Teo es ingeniero de planificación y, en el momento de la narración tiene sesenta años y está al borde de la jubilación pero no le faltan contactos e influencias. Es un hombre pragmático, tranquilo y protector. Lleva 8 años junto a Noa, quince años más joven y viven en una ciudad llamada Tel Keidar cerca de Beersheva en el desierto del Neguev al sur de Israel. Creo que es imaginaria porque no la he encontrado por su nombre.

El desierto es un marco importante en esta novela. Da soledad, serenidad y también mucho calor seco y el polvo lo invade todo.


Teo y Noa se conocieron en Venezuela. El estaba viajando por toda Latinoamérica planificando ciudades y lugares y ella trabajaba para la Embajada israelí de Caracas. Acababa de morir su padre que estaba impedido del que cuidó durante años constreñida en su espacio. Ahora en América ella aún estaba buscando su propio espacio. Allí conoce a Teo y queda prendada de él, de tal forma, que inventa subterfugios para permanecer a su lado. Teo, que hasta entonces ha tenido relaciones múltiples pero esporádicas, siente que también hay algo diferente en Noa. Finalmente regresan juntos a Israel y se establecen en  Tel Keidar, una ciudad a medio hacer.

Teo y Noa son completamente diferentes. Uno es estable y la otra impulsiva e imprevisible. Una relación siempre al borde. Pero ¿Por qué se mantiene?. Y este es el secreto que nos desvela Amos Oz: porque el amor no basta si no hay amistad.

Los dos viven los mismos acontecimientos pero cada uno lo narra a su manera. Esta es la forma en que Teo ve su relación:

"La amistad entre los dos se convirtió en una relación abierta y divertida. Tanto ella como como yo sentíamos alivio y bienestar. Fue un raro intento porque hasta entonces no había creído en la posibilidad de una amistad entre un hombre y una mujer. Intimidad sí; pasión y juego, dar y recibir, todo ésto lo conocí con el paso de los años, siempre a la sombra de la conjunción indispensable entre el deseo y la perplejidad. Fijando de antemano los límites. Pero una amistad  como la que tienen los dedos de la palma de la mano , una relación carente de perplejidad, con fronteras abiertas, nunca pensé que fuera posible establecerla con una mujer. En realidad pensaba que era imposible con cualquier persona"

Al inicio de la novela ambos viven en esta pequeña ciudad. El trabajando en un pequeño despacho y ella enseñando literatura en el Instituto.

Uno de los alumnos de Noa aparece muerto supuestamente por sobredosis. No era un alumno con el que mantuviera una relación muy empática pero su muerte la sacude emocionalmente y termina liderando un comité para crear en el pueblo una residencia para rehabilitación de drogodependientes.

Teo ve el proyecto muy difícil. Ella le dice: "Tu siempre resumes. No me resumas". Teo no tiene ni idea de cómo ahorrarle el fracaso y la frustración. "Al principio -dice Teo- intenté advertirla con delicadeza, mas desperté una ira sarcástica que nunca imaginé en ella. Posteriormente intenté ayudar con algunas sugerencias y me encontré con su mordaz aversión. Debo contenerme como el que mitiga un dolor"

El planteamiento tensional de la pareja es el centro de todo. La razón del crear el comité, la vida de sus componentes, la burocracia del sistema israelí de ayuda y la paz el desierto es lo que rodea este núcleo.

Amos Oz con brillantez los pinta a sabios brochazos un cuadro realmente fantástico y sorprendente.

No se lo pirdan

domingo, 11 de marzo de 2018

El día en que se perdió la cordura. Javier Castillo

El día que se perdió la cordura
Javier Castillo

Centro de Boston, 24 de diciembre. Un hombre camina desnudo con la cabeza ecapitada de una joven. El Doctor Kinkins, director del centro psiquiçatrico de la ciudad y Stella Hyden, agente de perfiles del FBI se adentrarán en una investigación que pondrá en juego sus vidas, su concepción de la cordura y que los llevará hasta unos sucesos fortuitos ocurridos en el misterioso pueblo de Salt Lake diecisiete años atrás.

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Esta es una novela incomprensible por las siguientes razones:

  1. Ha tenido un cierto éxito de ventas por el fenómeno conocido de "boca - oreja". ¿Cómo ha podido recomendar alguien una novela como ésta?. Incomprensible.
  2. La novela tiene un excelente arranque e incluso me pareció aditiva. (Si miran opiniones de los lectores lo de "aditivo" se destaca mucho). Pero cómo la trama es total y absolutamente inverosímil, la historia se va desmoronando página tras página.
  3. Como otras muchas novelas de misterio, la acción cambia capítulo a capítulo y pasa de una época a otra pero llega un momento en que el lector se arma un lío tan tremendo que tiene que hacer un esfuerzo sobrehumano para poder continuar.
  4. Está escrita en otro idioma distinto del castellano pues son tales las faltas garrafales de sintaxis y puntuación que parece una traducción hecha por Google.
  5. Los personajes no tienen (como la propia historia) ni pies ni cabeza hasta llegar al absurdo final.


Una lástima.

Hay otros muchos libros que leer antes que éste.

viernes, 9 de marzo de 2018

Niebla en Tánger. Cristina López Barrio

Niebla en Tanger

Cristina López Barrio

Un amante fugaz. Una ciudad mágica. Un misterio olvidado en el viento. 
El 24 de diciembre de 1951 Paul Dingle desapareció en el puerto de Tánger sin que se llegara a saber qué fue de él. Sesenta y cuatro años después, Flora Gascón sospecha que es el mismo hombre con el que ha tenido una aventura en Madrid y del que se ha enamorado. El nexo entre ellos: Niebla en Tánger, la novela que Paul tenía sobre su mesilla de noche.
Flora viajará hasta esta ciudad mágica y llena de secretos en busca de la autora de la novela, la única que puede decirle quién es en verdad su amante y cómo encontrarlo. Pronto se da cuenta de que es ella misma quien debe escribir el final de la historia, pues en esa aventura también está en juego su identidad; es un viaje al fondo de sí misma.

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Cristina López Barrio sorprendió a los lectores con "La casa de los amores imposibles" una historia muy dura de mujeres fuertes que ha sido traducida a varios idiomas. Niebla en Tánger, la que ahora reseñamos,  fue finalista del Premio Planeta del año pasado.

En esta novela volvemos a encontrar también toda una serie de mujeres irreductibles, dispuestas a todo para conseguir lo que quieren.
En realidad no es una novela. Son dos y una "película". La primera novela es la historia de Flora Gascón, una mujer muy frustada por su esterilidad y el desamor de su marido que tiene una noche tórrida y bastante loca con un hombre llamado Paul Dingler. Tras esta noche lo único que queda de él, además del recuerdo de su piel, es una cruz bereber y el conocimiento de la lectura de un libro que cuenta la vida de una mujer judía en Tánger en los años 20.

El contenido de este libro es la segunda novela.

La "película" es lo que imagina Flora que se lía la manta a la cabeza y se va a buscar a Paul a Tánger siguiendo la trama de la segunda novela.

La autora juega constantemente con la confusión del Paul que Flora conoció en un hotel de Madrid con el Paul de la novela. El problema es que entre los dos Paul hay sesenta y cuatro años de distancia. No es un problema menor. Flora busca a su Paul que, si viviera, sería más que centenario. ¿Se acostó con un fantasma?. ¿Con un "Dorian Grey"?

La novela está bastante bien trabada y los personajes podrían ser reales. Hay escenas del todo inverosímiles pero el lector, en la fiebre de la lectura imaginativa, acepta estas licencias con tal de poder leer el final de ambas historias.

Entretenida

martes, 6 de febrero de 2018

Todo es posible. Elisabeth Strout

Todo es posible
Elizabeth Strout


Una novela sobre el eterno sueño de ser comprendidos. Una famosa escritora vuelve al Medio Oeste americano, a la ciudad de su infancia, y desencadena una serie de historias narradas por aquellos que la conocieron: recuerdos de soledad y condescendencia, sutiles y poderosos sentimientos; y el siempre creciente abismo entre el desear y el tener.

Algunas opiniones

"Lo más valioso de Elizabeth Strout es la sutileza con la que explica los recovecos de la condición humana". Fernando Aramburu
"Sus novelas lo tienen simplemente todo. Su mirada, de una altura vertiginosa, no pierde un solo detalle". Paolo Giordano


Seguramente recordarán la novela que le valió el Premio Pulitzer, "Olive Kitteridge" - Quizás hayan tenido la suerte de ver la miniserie del mismo nombre que protagonizó magistralmente Frances McDormand o pudieron leer su otro gran éxito literario "Me llamo Lucy Barton". De cualquier manera ya sabrán que estamos ante una de las grandes escritoras norteamericanas del momento.

¿Por qué es grande?
Para mí porque escribe con un estilo aparentemente muy simple, directo, realista, como si nos contara una historia sin importancia pero que, sin embargo te conmueve profundamente porque penetra en los rincones ocultos de sus personajes.

Emplea una técnica que me recuerda la maravillosa película de Robert Altman "Vidas cruzadas". Strout escribe relatos cortos que pueden leerse por separado pero en las que sus personajes están, de alguna manera, relacionados. 
Imaginen algo así:
"Un hombre mayor, bien vestido, va por la calle para llevar a su perro labrador al veterinario. Es un hombre con un pesar enorme porque su hija ha huido con alguien que -el hombre piensa- que no le conviene en absoluto. El hombre cruza un paso de peatones. Al otro lado de la acera hay una mujer que lo reconoce: habían ido juntos a la escuela en la que ahora ella es la directora. Hace ver que no lo conoce. Frente al paso de cebra se ha detenido un coche conducido por un policía que está muy preocupado porque su padre tiene cáncer de próstata y él no puede pagar la clínica. El padre del policía está en casa recordando la casa de su niñez en un pueblucho de Illinois... etc. etc. 

Pequeñas historias como hilos que se juntan entre sí en un momento determinado.

Las nueve historias de "Todo es posible" tiene mucho que ver con la anterior novela "Me llamo Lucy Barton" porque casi todos los personajes (y son muchísimos) tienen alguna relación con Lucy o con su familia. Pero así como aquella novela era en realidad una conversación de la protagonista con su madre enferma, en ésta Elizabeth Strout se abre a toda  una serie de historias que nos muestran una sociedad cerrada del Medio Oeste americano.

Este sería un esquema del libro:
"La señal". La historia de Tommy Guptill, el conserje de la escuela de Lucy Barton al que el padre de ésta le quemó la granja.

"Molinos de viento". La historia de las hermanas Licely. La madre de estas tres mujeres, Katie, era clienta de la madre de Lucy que era costurera. Inesperadamente Katie, ya septuagenaria, se escapa a Italia con un hombre veinte años menor abandonando al marido y a las tres hijas. Luego la volveremos a encontrar en otro relato.

"Rota". Una de las tres hermanas Licely, Linda, se casa con un hombre rico Jay que es un depredador sexual. Y ella lo sabe. 

"La teoría del pulgar magullado". Es una teoría basada en el hecho de que, cuando uno se machaca un dedo clavando un clavo, por ejemplo, en un primer instante no siente dolor. Piensa "no hay para tanto". Pero inmediatamente el dolor lo sacude como un rayo. Es la historia de Charlie Macauley. Un hombre gris marcado por lo vivido en Vietnam con un matrimonio desgraciado del que veremos que intenta evadirse con mala fortuna. Charlie es el amor secreto de una de las hermanas Licely, Patty.

"Misisipi Mary" La hija menor de los Licely visita a su madre en un pueblecito costero cerca de Génova. ¿Por qué las abandonó?.

"Hermana". Lucy Barton, ya escritora de éxito, viaja a Chicago para una presentación y decide hacer una escapada a su pueblo de origen en donde aún viven sus hermanos. Terrible.

"El hostal de Dottie". Dottie es soltera y entrada en la madurez. Gestiona con bastante éxito un pequeño hostal. Un médico a punto de jubilarse y su mujer Shelly alquilan una habitación por unos días ya que él debe asistir a un congreso. Shelly, cuando se queda sola siente la necesidad de hablar con alguien y elige a Dottie como su confesora. Le cuenta la historia de una amiga, Annie Appleby, que es una famosa actriz de teatro.

"Cegados por la nieve". Precisamente Annie Appleby es la protagonista de esta historia conmovedora y dura. Tiene muchos puntos en común con la historia de Lucy Barton. (¿Se ve ahora más claro lo de los hilos entrelazados de todas las historias?)

Y así saltamos de un personaje a otro. De una tragedia y de una frustración a otra y de un maltrato a otro.

Les aseguro que uno queda perplejo cuando termina el libro y se da cuenta de lo que acaba de leer: historias (la mayoría de mujeres) sin importancia.

domingo, 4 de febrero de 2018

El color del silencio. Elia Barceló

El color del silencio

Elia Barceló

Islas Canarias, 16 de julio de 1936.
Una muerte que abrirá las puertas al golpe de Estado y a la Guerra Civil Española.
Rabat, Marruecos, 20 de julio de 1969.
Una fiesta en el jardín de una antigua mansión.
Un asesinato que quedará sin resolver y destruirá una familia.
Madrid, época actual.
Una mujer busca respuestas a lo que sucedió.
Helena Guerrero es una artista de renombre internacional, conocida por las sombras que invaden sus cuadros y que, aparentemente, reflejan un misterio de su pasado que nadie ha sabido nunca explicar.
Ahora, después de muchos años de alejamiento, una terapia psicológica llamada «constelación», una boda en la familia y un e-mail de su cuñado ofreciéndole información la traen de vuelta a Madrid desde Australia, donde vive. Al llegar se encuentra también con unas cajas donde su madre, antes de morir, ha dejado fotografías y documentos que podrían explicar el asesinato de su hermana Alicia en 1969.

Junto con su pareja, Carlos, Helena viajará a Rabat, a La Mora, la antigua casa familiar, al maravilloso jardín que guarda las sombras del pasado y las terribles respuestas a las preguntas que la han acompañado toda su vida.

Hay cosas que no entiendo. Lo peor de todo es que seguramente debiera entenderlas y si no lo hago es porque algo no acaba de funcionar como debiera.

Miren la portada de este libro. Una señora muy aparente con un vestido floreado. Va, viene o está en una fiesta. ¿Por qué parece que acaba de salir de algún lugar en donde amasaba pan? o ¿estaba pintando la pared de su cuarto?.

Más cosas. Unánimemente todas las opiniones que he leído son favorables al libro. Entonces ¿por qué me parece que ya he leído antes todo eso de las cartas que de pronto aparecen en cajas polvorientas y que como las migajas de garbancito vas leyendo hasta descubrir que tu padre es un asesino, tu madre una ladrona de niñas, tu hermana una adúltera y que tú, la protagonista, parece s caer del guindo a tus sesenta años?.

¿Es tan difícil escribir una novela española en la que no aparezca la Guerra Civil, lo de los misterios  de tus progenitores, el que tu madre no sea tu madre.... etc. etc?