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sábado, 11 de abril de 2015

El amante bilingüe. Juan Marsé (116)

El amante bilingüe
Juan Marsé

Esta novela se cayó literalmente de su lugar en la estantería de mi biblioteca cuando quería alcanzar un libro sobre la revuelta catalana contra el Conde Duque de Olivares en 1640. Quería volver a leer la historia de "els segadors" ahora que está preparándose una nueva rebelión muchos siglos después. Y, casualidad, se cae el libro de Juan Marsé que me parecía haber leído a finales de los ochenta pero del que no recordaba gran cosa.
Aparqué de momento la historia y volví a leer esta famosa novela del autor de "Ultimas tardes con Teresa".
Han pasado muchos años pero la ácida y mordaz crítica de Marsé está aún vigente.

Stewart King, un profesor de estudios catalanes y españoles de la Universidad Monash en Australia, escribió un fantástico trabajo sobre esta obra de Juan Marsé. Dice King: "El amante bilingüe" es una novela desmitificadora en el sentido que dá Stancey Dolgin a este término; es decir se trata de mostrar cómo una mitología social se ha enquistado en la conciencia colectiva, haciendo posible que los intereses de una clase burguesa (y de la clase dirigente) se perciban cómo el orden natural y permanente del mundo. La novela desmitificadora se propone hacer visibles los mitos sociales que mantienen el statu quo para que se deconstruyan con el fin de destruirlos. Esta novela intenta conseguir este propósito en el campo de la identidad cultural, tratando de deconstruir los mitos que constituyen Catalunya".

Me parece una explicación muy acertada de lo que ha pretendido Juan Marsé. Pero quizás resulta muy académica y fría.

Llegué a Barcelona emigrado de Mallorca con siete años en 1948 y regresé a mi tierra en 1973. He vivido, pues, en primera persona todo el mundo que describe con tanto vigor Juan Marsé. El mundo de los "catalanufos" y de los "xarnegos", dos palabras que, hoy en día significan mucho menos de lo que significaron entre los años 40 a 80.
Palabras que significaban dos mundos, dos culturas, dos status sociales.
En el momento actual los hijos y los nietos de aquellos "xarnegos" que habían llegado por el hambre desde Murcia, Jaén o Badajoz, son los abanderados de la independencia de Catalunya de forma tan visible que la ANC (Asamblea Nacional Catalana) está promoviendo "homenajes" a aquellos "xarnegos" de los sesenta. Hasta tal punto ha llegado la confusión o los intereses de los que están culminando el mito.
Marés, el protagonista de la novela es un catalán que nació en el mundo de la farándula rodeado de "xarnegos" por todas partes y que se siente, pues, una "barreja", una mezcla. La semejanza más próxima que se me ocurre es la de los "blancos pobres" que les toca vivir en los barrios negros. A él le tocó el Carrer Verdi, al norte de la Plaza Lesseps. Un barrio que conozco bien.
Por una serie de circunstancias acaba casándose con una catalana pija de la más alta burguesia, Norma. La cosa dura cuatro años hasta que Marés la encuentra en la cama con un "xarnego" limpiabotas. Es ella la que lo abandona y entonces empieza un proceso de degradación física y moral, que lo lleva a ganarse la vida como acordeonista por las Ramblas.
Los ingeniosos carteles con los que se publicita muestran esta ambigüedad cultural en la que vive:

"Pedigüeño charnego sin trabajo

ofreciendo en catalunya

un triste espectáculo tercermundista

favor de ayudar

Después de hora y media sentado allí, sólo había recaudado cuatrocientas pesetas. Se trasladó al centro de las Ramblas, junto a la boca del metro Liceo, se sentó en el suelo, extendió la hoja de periódico, le dio la vuelta al cartón colgado sobre el pecho y empezó a tocar el Cant dels ocells con mucho sentimiento. En el rótulo que ahora exhibía podía leerse:

FlLL NATURAL DE

PAU CASALS

BUSCA UNA OPORTUNIDAD"

Para más sarcasmo, Norma trabaja en el "Departamento de Normalización Lingüística" de la Generalitat informando a los xarnegos de cómo rotular sus comercios en catalán. Eso le da a Marsé ocasión de reirse un poco de todo este mundo.

El proceso de degradación del medio xarnego le lleva a transformarse en un "alter ego", Fanega, un xarnego auténtico que intenta conquistar a su ex mujer.

Obviamente la historia es lo de menos. Una excusa para conseguir un texto demoledor de todo un mito.

Al final de la novela, Marés transformado en Faneca, vestido de torero, con un parche en un ojo y una lentilla vende en el otro, toca sardanas delante de la Sagrada Familia y un señor catalán le interpela de la forma sigüiente:

—Escolti, perdoni. De què se'n fot, vostè? (Escuche, perdone, de quién se rie usted)
Faneca fijó su atención en el hombre haciendo un esfuerzo, achicando el ojo como si algo dificultara su visión o le aturdiera. Inició un balbuceo con voz profunda. Su mente ventrílocua se estaba desmoronando, su lenguaje contorsionista también, pero el personaje inventado se mantenía en pie y dejó de tocar un momento para responder, sin esperanza y sin resentimiento:
—Pué mirizté, en pimé ugá me'n fotu e menda yaluego de to y de toos i així finson vostè vulgui poque nozotro lo mataore catalane volem toro catalane, digo, que menda s'integra en la Gran Encisera hata onde le dejan y hago con mi jeta lo que buenamente puedo, ora con la barretina ora con la montera, o zea que a mí me guta el mestizaje, zeñó, la barreja el combinao, en fin, s'acabat l'explicació i el bròquil, echusté una moneíta, joé, no sigui tan garrapo ni tan roñica, una pezetita, cony, azi me guta, rumbozo, vaya uzté con Dio i passiu-ho bé, senyor...
Genial barreja
 

1 comentario:

  1. Hola, gracias por esta reseña de este libro, lo estamos leyendo en un pequeño club de lectura en español acá en Miami, Florida y me ha ayudado a comprender este libro con una sola frase " Obviamente la historia es lo de menos.........
    Me gusto aunque debo ilustrarme mas sobre la cultura catalana!

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